-
Tipología:Desarrollo residencial
en altura -
Programa:Viviendas colectivas con
espacios verdes integrados -
Escala:Proyecto urbano de
impacto metropolitano -
ArquitectoSebastián
Baigorria
Descripción general
Distrito Beltrán propone una nueva forma de habitar en altura en la ciudad de Mendoza. El proyecto se compone de dos torres residenciales vinculadas por jardines en altura, concebidas como un único sistema arquitectónico donde edificio, paisaje y ciudad dialogan de manera continua.
La propuesta explora una arquitectura de carácter deconstructivista y paramétrico, en la que la forma no es un gesto arbitrario, sino el resultado de un criterio geométrico, funcional y urbano. La curva aparece como operación proyectual principal, erosionando el volumen rígido inicial y adaptándolo a una lógica orgánica en altura.
Distrito Beltrán propone una nueva forma de habitar en altura en la ciudad de Mendoza. El proyecto se compone de dos torres residenciales vinculadas por jardines en altura, concebidas como un único sistema arquitectónico donde edificio, paisaje y ciudad dialogan de manera continua.
La propuesta explora una arquitectura de carácter deconstructivista y paramétrico, en la que la forma no es un gesto arbitrario, sino el resultado de un criterio geométrico, funcional y urbano. La curva aparece como operación proyectual principal, erosionando el volumen rígido inicial y adaptándolo a una lógica orgánica en altura.
Proyecto · Enfoque y Desarrollo
Concepto arquitectónico
Distrito Beltrán se concibe como un sistema integral donde la forma, la geometría y el paisaje trabajan en conjunto. El proyecto explora una arquitectura en altura de carácter contemporáneo, donde cada decisión responde a un criterio espacial, funcional y urbano.
Estrategia urbana
La implantación propone dos torres residenciales vinculadas entre sí, generando una relación activa con la ciudad. La planta baja y los espacios intermedios se piensan como áreas de transición que fortalecen el vínculo entre el proyecto, el entorno y el espacio público.
Diseño y materialidad
La curva se introduce como operación proyectual, organizando niveles, articulando volúmenes y permitiendo la generación de balcones continuos. La materialidad acompaña esta lógica, reforzando la identidad del conjunto y su presencia como nuevo hito urbano.